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Lunes, 25 de mayo de 2015

Las ingenierías critican los métodos de licitación de la Administración.

Fidex, que agrupa a nueve de las principales empresas de ingeniería de España, cargó ayer en una rueda de prensa contra los criterios que la Administración –principalmente el Ministerio de Fomento– adopta para otorgar las licitaciones públicas. La patronal pide que, en las contrataciones, la calidad técnica de los proyectos de ingeniería prevalezca sobre su coste. Asimismo, exhorta el Gobierno a clasificar la contribución de la ingeniería en las obras públicas como servicio de carácter intelectual y a permitir que cada Administración establezca, si lo estima oportuno, un precio fijo en las licitaciones, para que las empresas compitan basándose solo en criterios técnicos y no económicos.

El director general de Fidex, Fernando Argüello, afirma que en el sector civil no residencial español, la inversión en ingeniería representa el 4,6% del coste total de la obra, frente al 8,5% de la media europea. Así se desprende de un estudio de la consultoría independiente Bricard elaborada a partir de datos de Eurostat.

En un contexto que en los últimos años se ha caracterizado por una disminución del gasto en infraestructuras –la licitación de contratos públicos de obra cayó desde los 40.000 millones de euros de 2007 a los 13.750 millones de 2011–, las empresas en ingeniería consiguen contratos gracias a rebajas sobre el precio inicial de hasta el 60%, según la patronal. Una situación que Fidex tilda de “subasta” que fomenta una ingeniería “low cost.

“Invirtiendo más en ingeniería se ahorraría el 20% del coste final”

Argüello manifestó que, en la evaluación de las ofertas, el peso del precio de los proyectos de ingeniería alcanza el 70% en el caso de obras de la Dirección General de Carreteras y de la Dirección General de Ferrocarriles, el 75% en Adif y el 80% en Aquamed y la Dirección General del Agua. La situación extrema se da, según Fidex, en Aena y la Comunidad de Madrid, donde la calidad directamente no puntuaba, según datos de julio y septiembre del año pasado.

“Lo barato acaba saliendo caro”, argumenta Argüello, para quien la falta de selección de los contratistas según criterios cualitativos provoca modificaciones de los proyectos iniciales, retrasos en la entrega e incrementos del precio final de las obras. Si se aumentara la inversión en ingeniería en dos puntos porcentuales se lograrían ahorros superiores al 20% del coste final, asegura.

Una solución podría venir de Bruselas. Antes de 2016, España debe cumplir con la directiva europea sobre contratación pública. Aprobada en 2014, la normativa prevé que el coste pueda ser “un precio fijo, sobre la base del cual los operadores económicos compitan únicamente en función de criterios de calidad”. Lo que ya se aplica en Alemania, subraya el director general de Fidex.

Aunque recela introducir en la ley criterios como la calidad que, por ser subjetivos, podrían ser tachados de arbitrarios, hasta ahora la Administración se ha mostrado disponible a escuchar estas propuestas, relatan Argüello y el presidente de Fidex, Juan Diego Ibáñez. El Consejo de Ministros aprobó, a finales de abril, el anteproyecto de Ley de Contratos del Sector Público, que debería recoger la directiva europea. Fuentes del Ministerio de Hacienda, encargado de su transposición, confirman que el anteproyecto “está abierto a cualquier contribución”.

 

Cinco Días.

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