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Martes, 20 de octubre de 2015

Si te quedas, te pongo coche.

El incentivo del coche de empresa vuelve a estar en la mesa de los directores de recursos humanos de las compañías españolas. Puro (solo para uso privado) o mediopensionista o mixto (uso privado y profesional), el pago en especie a los empleados con un vehículo de renting vuelve a usarse “como fórmula para retener el talento", cuenta la consejera delegada de la empresa Arval, Cecilia Boned. Máxime cuando, tras unos años de ajustes salariales, en el que además se han perdido muchos empleos de puestos directivos, el sueldo medio de los españolitos de a pie es ahora aproximadamente un 25% más bajo que el del resto de los europeos, añade.

Dice Rafael Barrilero, socio de la consultora Mercer, que este sistema de retribución es cada vez más utilizado por las compañías y más valorado por los empleados. Para los primeros, porque produce un “alto grado de fidelización de los trabajadores hacia la empresa" y, además, es un respiro para las compañías al poder desgravarse como gasto las cuotas mensuales del vehículo en renting. Para los empleados, el aliciente está en poder acceder a automóviles de mayor categoría; ahorrarse los gastos del seguro, mantenimiento, los golpes, el impuesto de circulación y poder cambiar de coche con mucha más frecuencia. Casi el 70% de los vehículos se renueva, como máximo, cada cuatro años, según datos de Mercer.

Aunque en España actualmente la remuneración en especie pura (propiamente dicha) es aún pequeña, pues tan solo afecta a algo más de 20.000 vehículos, generalmente en manos de altos ejecutivos, la realidad es otra. Ya que, según asegura Agustín García, presidente de la Asociación Española de Renting (AER), entre el 80% y el 90% de los coches de empresa bajo la fórmula de alquiler financiero, unos 430.000, son usados para trabajar, pero también para uso particular.

Esta parte es la que tributariamente se considera pago en especie y el trabajador tiene que saber que es considerada una parte más de su salario. Hacienda obliga a incluir en su declaración la parte correspondiente al uso privado del coche (que suele corresponder al 50% del total), una cantidad equivalente al 20% del valor del mercado del vehículo nuevo, recuerdan expertos fiscales.

Aunque tocado en los últimos años, el renting ya ofrece sólidas muestras de su despegue. La creación de empleo y la mayor actividad económica vuelve a poner a las empresas en la tesitura de tratar de “quedarse no solo con los mejores directivos, sino también con los mejores empleados", dice García. De hecho, según la AER, el crecimiento esperado para 2015 es más optimista de lo previsto, rondando el 6% en número de vehículos frente al 1,7% registrado el pasado año. Y más del 20%en matriculaciones, es decir, 170.000, frente a las 143.000 del año pasado.

Hasta el momento, todas las compañías crecen. En Alphabet, el alza a septiembre es del 8,4% en las flotas y en matriculaciones, un 32%.

Una tendencia que, a juicio de Boned, puede verse aún más impulsada con la reciente reforma fiscal. Esta norma fija una reducción en la base imponible del IRPF del 15% para los conductores que usen vehículos que emitan menos de 120 gramos de CO2 por kilómetro (modelos que concentran el 75% de las matriculaciones de vehículos en España) y del 30% en el caso de los eléctricos.

Esta medida intensificará el uso privado de los empleados del coche de empresa en España, pese a que los españoles son muy proclives a tener coche propio; y también activará el interés de las pymes y autónomos hacia el renting, un colectivo que este año ha aumentado la compra de vehículos comerciales el 36%, recoge Anfac. El objetivo es que las pymes alcancen en 2016 un peso del 34% de las flotas.

Los coches más vendidos en España bajo el sistema de renting suelen ser de segmento medio. Según señalan en AER, este año el más vendido es el Renault Mégane, junto al Volkswagen Golf, el Renault Kangoo, el Clio y el Volkswagen Passat. Y las marcas más demandadas por los empresarios son Renault, Volkswagen, Peugeot, Opel y Ford.

La previsión del sector para este año es llegar a los 3.900 millones de euros de facturación (un 6,2% más que en 2014) e invertir 3.150 millones de euros en la compra de vehículos, lo que supone un crecimiento superior al 20%.

Mi esposa no puede conducir el vehículo de mi trabajo

Coche de empresa, sí, pero con condiciones. Las empresas que ponen los vehículos a disposición de los empleados generalmente establecen unas condiciones de uso para los trabajadores que utilicen el coche de forma privada, generalmente recogidas en un contrato. Los trabajadores o clientes deben saber que únicamente puede usar el vehículo el titular o empleado que tiene adjudicado el coche, pero nunca el cónyuge o los hijos; que las compañías no se hacen cargo de las multas de tráfico generadas fuera del horario de trabajo,y que el seguro del vehículo, aunque suele ser a todo riesgo, no cubre las infracciones por drogas, alcoholemia o usos indebidos del coche.

Además, la prima correrá a cargo del trabajador si lo van a conducir otros familiares y en muchos casos los gastos o perjuicios originados al vehículo por el uso indebido son reclamados a los empleados.

La cobertura de responsabilidad civil y los daños a terceros suelen ser las coberturas que contratan las empresas de renting con las compañías de seguros asumiendo ellas la cobertura de los daños propios (cuando hay un siniestro sin contrario). Sale más barato para la empresa de arrendamiento financiero y para los clientes, aseguran los expertos. Las aseguradoras suelen exigir un conductor habitual sobre el que valorar el riesgo y si va a ser utilizado por varias personas, normalmente establecen condiciones, como la edad mínima del conductor o la antigüedad del carné de conducir.
En el caso de incumplirse, la compañía de renting puede reclamar al usuario la parte no indemnizada por parte de la aseguradora.

También conviene comprobar la cobertura de asistencia sanitaria de la póliza en caso de siniestro. Porque si se produce fuera del horario de trabajo, no se considerará accidente laboral y la Seguridad Social puede reclamar a la empresa, lo que puede perjudicar al empleado.

Son poco frecuentes las pólizas de indemnización por días de baja o incapacidad temporal, pero sí suelen cubrir los fallecimientos en caso de accidente y la incapacidad permanente, aunque existe un plazo máximo desde el momento del siniestro.

Cuando el empleado causa daños al vehículo por un accidente por causa de alcohol o drogas y no existe un contrario, también la compañía de renting puede reclamar al usuario, porque esta cobertura suele ser competencia de la compañía de renting; pero en el caso de que esté contratada en la póliza de seguros, tampoco lo cubre la aseguradora. 
El seguro de renting representa entre el 20% y el 22% de la cuota mensual que tiene que pagar el cliente por la utilización del coche de empresa, aunque suele ser un 5% más barato que el seguro del vehículo particular. Algunas compañías ofrecen bonus que incentivan el descenso de siniestros.

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