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Francesc Navarro
Miércoles, 2 de diciembre de 2015

Los que obligatoriamente hicimos el Servicio Militar.... Los grandes olvidados de la patria....

La Ley 27/2011 de 1 de agosto, sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de Seguridad Social, establece en su disposición adicional 28ª lo siguiente: El Gobierno presentará, en el plazo de un año, un proyecto de ley que establezca un sistema de compensación a la Seguridad Social para que por ésta pueda reconocerse, a favor de las personas interesadas, un periodo de asimilación del tiempo de servicio militar obligatorio o de prestación social sustitutoria que compense la interrupción de las carreras de cotización ocasionada por tales circunstancias…,

                Un año mas y van cinco ha quedado  aparcado la resolución del tema de la prestación del Servicio Militar Obligatorio (SMO) como tiempo cotizado a los efectos de alcanzar una prestación de la Seguridad Social. Una nueva ocasión perdida, para reparar una gran injusticia y un enorme agravio comparativo a los miles de hombres que interrumpieron su carrera laboral por servir a la Patria  y que ahora el Gobierno, les vuelve a demostrar un desprecio inmerecido y frustrante, que entiendo discriminatorio y contrario al principio de igualdad que pregona la Constitución los tratados y el sentido común.

                Para aquellos que tuvieron la suerte de no conocer el Servicio Militar  Obligatorio, les diré  o les contare mejor  un poco de la historia y un mucho de la enorme injusticia cometida por los poderes públicos de este país con todos aquellos que dieron su tiempo por la Patria a cambio de nada.

                Según la ley de 1940, todos los mozos, o lo que es igual todos los hombres jóvenes, constituían el contingente anual de cada remplazo, así de manera forzada (los voluntarios no eran tales, pues lo que hacían era voluntariamente prestar  el servicio forzado para elegir tiempo y lugar de prestación), todo aquel que se encontraba en edad moza (20-23 años), tenía la obligación de realizar un tiempo de servicio a la Patria de manera gratuita en emplazamientos militares.

                De esta prestación forzosa, se beneficiaba el Estado que gestionaba un contingente de hombres para todo tipo de trabajos militares (o no), de manera gratuita (cocineros, sastres, conductores, pintores, albañiles, especialistas en distintas materias, militares o no, camareros, además de las tareas militares propiamente dichas  etc…).

                Para los afectados no era tan agradable. El Servicio Militar era para la inmensa mayoría, muy duro, y repercutía desfavorablemente en la familia y en ellos mismos, porque no hay que olvidar que en primer lugar abandonabas en trabajo que tenias, la familia, la estancia fuera de casa suponía siempre un gasto familiar muy superior al que se generaba estando en casa, gasto que incrementaba la situación de penuria que se padecía en la sociedad en general, pues además de privar de ingresos familiares (en aquellos tiempos, solo había una caja en casa), si la familia se dedicaba a la agricultura, había que sumar que la falta de esa mano de obra propia, significaba un gasto en la contratación de  jornales de otras personas para las tareas  agrícolas.

                A todos los perjuicios señalados (y más habrían si escucháramos las historias personales), hay que añadir uno de futuro: el tiempo que se pasaba en el SMO, no se consideraba como tiempo cotizado, por lo que algunos miles de personas, vieron disminuidos sus derechos de pensión de jubilación y algunos tuvieron la desgracia de no conseguirla por falta de cotizaciones suficientes. ¿He dicho que no se consideraba tiempo cotizado a efectos de conseguir prestaciones, ¿?  Bueno no es del todo cierto, los funcionarios, no tuvieron ni tienen ese perjuicio y eso estuvo bien, pero solo fue un beneficio para unos pocos: Si al entrar en el SMO, o al salir, alcanzabas esa posición social de funcionario, al llegar a la jubilación, te consideran el SMO o una parte del mismo, como tiempo cotizado, de lo contrario, el Estado se quedaba con el beneficio de tu servicio y santa Rita, Rita, Rita.

Así pues nos encontramos con una discriminación directa, respecto de los funcionarios, y respecto de aquellos soldados o marineros, que a partir de  2001 en que dejó de existir el SMO, y se instauró el servicio militar profesional, suscribieron un contrato  con el Estado para prestar voluntariamente, servicios militares para el país, lógicamente a cambio de un salario y con la obligación de cotizar a la Seguridad Social durante la vigencia del contrato. Por tanto acceden los funcionarios y los contratados, acceden a  cotización por  su periodo militar, y  los que lo hicieron contra su voluntad, forzados y con perjuicio personal, y material, que les zurzan.

                Al respecto también se hace necesario recordar, aquellos colectivos, a los que se les reconocen periodos de cotización, cuando se les dan idénticas circunstancias que a los del SMO, y se hace según la Ley con el fin de beneficiarlos cuando hayan de obtener beneficios prestacionales derivados de su actividad laboral, pues esa actividad laboral es la que se ha visto afectada por la circunstancia. Lo que la ley pretende para esos colectivos, es incrementar la vida cotizada cuando no ha habido  protección, puesto que la falta de cotización en ese periodo obedece exclusivamente a aquella circunstancia, por la cual abandonaron el mercado laboral. Negar el beneficio supone una negación que afectará fundamentalmente a aquellos que, abandonaron sus carreras laborales y de seguro en razón de la circunstancia.

        Cualquier persona que lea el artículo 14 de la Constitución Española y aquello de que todos somos iguales ante la ley, o alguna sentencia del Tribunal Constitucional en la que se afirma “es discriminación aquella acción que carece de racionalidad, y venga simplemente determinada por una condición personal o social”, convendrá en la injusticia que sufren aquellos que habiendo soportado una situación forzosa esta, le continua perjudicando y discriminando gravemente a la hora de alcanzar sus derechos, única y exclusivamente por que el Gobierno, se niega a reparar esa discriminación y agravio comparativo que supone conceder derechos a unos por el simple hecho de pertenecer a un grupo profesional, encontrarse en un tiempo determinado, en una situación personal o pertenecer a un sexo diferente.

                Además durante el SMO, el Estado no tenía obligación de cotizar por aquellos soldados o marineros que le prestaron servicios (tampoco dice lo contrario la ley), pero es sensato y razonable considerar que el hecho que el propio Estado convirtiéndose en juez y parte, se auto elimine de pagarse a si mismo una cotización, no debería de repercutir en el derecho de sus subordinados, tanto mas cuanto se encontraban prestando un servicio forzoso. Las  distintas leyes que se fueron promulgando, establecieron normas de salvaguarda para los derechos de aquellos que prestaban servicio para otros, así: Los empresarios son los obligados a la cotización del personal que se encuentra a su disposición. Cuando un empresario no cotiza a un trabajador a su servicio, el es el responsable de ello, el trabajador no pierde sus derechos ¿por que al Estado no le ocurre los mismo¿. El estado puede hacer lo que desee con sus obligaciones, pero es totalmente injusto que esta acción influya en los derechos de sus subordinados.

                Desde 1944  todas las medidas laborales y de Seguridad Social instauran normas que equilibran las relaciones entre quienes prestan servicios y quienes los reciben. Así la Ley de Contrato de Trabajo ya establecía que: “el contrato se supone siempre existente entre todo aquel que … utiliza un servicio y el que lo presta, …el Estado o bien las entidades oficiales representativas de estas instituciones, quedan equiparados a los empresarios respecto de los servicios públicos que se ejecuten directamente .... “ y ciertamente el servicio militar o los servicios prestados al Estado tienen un carácter eminentemente público.

        En 1958, se promulgó una Ley que decía así: «el personal de toda clase que, sin tener la condición de funcionario público, presta servicios al Estado, … en régimen de dependencia, tendrá derecho, en las mismas condiciones que los trabajadores al servicio de empresas privadas a los beneficios de los Seguros Sociales obligatorios (subsidio familiar, Seguro de Vejez e Invalidez y Seguro de Enfermedad) actualmente existentes o que puedan establecerse”. Mas claro, agua

        La antigua Ley de Bases de la Seguridad Social 193/1963, establecía “Tendrán derecho a los beneficios de la Seguridad social todos los españoles……”, …”los regímenes y sistemas especiales a los que les será de aplicación los beneficios de la seguridad social (son)

 h) al “personal civil no funcionario dependiente de establecimientos militares “      12 a).- Las personas no comprendidas en los regímenes de los números anteriores les serán aplicables las disposiciones del régimen general de la seguridad social”…

                En la década de los 80, se promulgó una norma que establecía que el SMO, se correspondían con 9 meses de SMO y el resto de tiempo, para aquellos que lo superaron, sería considerado tiempo de  “servicios prestados al Estado”.

                Cuando se publicó la Ley de las clases pasivas del Estado (Ley 670/1987), en su artículo 32, establece que no se considerara servicios al estado, el SMO, pero si todo aquel tiempo que lo sobrepase.

                Finalmente la actual Ley de Seguridad Social establece que “será nulo todo pacto, individual o colectivo, por el cual el trabajador renuncie a los derechos que le confiere la ley de Seguridad Social, y los obligados al alta y cotización son las entidades ante las que se prestan servicios”.

                 Bien, dicho todo lo anterior no me negaran que, aquellos que tuvieron la obligación de servir a la patria, esta les ha pagado con el menosprecio, discriminándolos de manera persistente hasta nuestros días negándoles derechos y  parece ser que también el futuro,  pues,  el hecho de que en 4 años va para cinco, no se haya desarrollado lo preceptuados en la Ley 27/2011 de 1 de agosto (¿será porque la hizo Zapatero?) y  ningún partido de los que concurren a las elecciones Generales del día 20 de Diciembre, lleve en su programa (al menos en lo que se conoce de los mismos), la decisión de reparar la enorme discriminación y agravio de aquellos que  de manera forzada y gratuita dieron años de su vida al servicio de LA PATRIA, es un insulto mas a sus derechos, proferido, para su vergüenza por quienes están o estarán obligados a protegerlos

 

                LO QUE YO DIGO UNA VERGÜENZA, ESO SI, ESTAMOS EN UN ESTADO SOCIAL Y DE DERECHO, OJO QUE PRIMERO ES SOCIAL Y LUEGO DE DERECHO LO RECALCO, POR SI NO SE HAN ENTERADO, LO DICE LA CONSTITUCION.                           

 

Francesc Navarro I Ventura

Advocat laboralista – Graduat Social

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