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Miércoles, 6 de julio de 2016

El internet de las cosas revoluciona el mercado.

Hace tiempo que la transformación digital ha dejado de ser un deseo para convertirse en una realidad, afectando a múltiples aspectos de nuestra vida cotidiana y laboral que están requiriendo de las empresas un esfuerzo de cambio realmente importante.

Se trata de un fenómeno que está modificando profundamente el mercado –empresas, sectores y leyes–, nuestros hábitos de consumo, nuestra forma de relacionarnos, de aprender, y que, asegura Marta Martínez Alonso, presidenta de IBM España, Portugal, Grecia e Israel, “no es posible observar desde la barrera, porque su alcance nos está arrastrando a todas las organizaciones, como ocurrió con internet. Es necesario subirse a la ola y afrontarlo como una oportunidad”.

Pilar López, presidenta de Microsoft España, tiene claro que nos encontramos en un momento disruptivo, lleno oportunidades, en el que “la digitalización potenciará la productividad, la internacionalización y hará más competitivo a nuestro entramado empresarial. La transformación digital debe verse como una gran oportunidad que ha de llevarse a cabo en un entorno de colaboración, de comunicación y abierto a la innovación”.

El modelo de competencia colaborativa

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En Cisco creen en los espacios de interconexión donde las empresas compiten y colaboran a la vez. Se debe así avanzar hacia modelos de innovación basados en la colaboración público-privada y en la competencia colaborativa, replicando el patrón de las naciones europeas más innovadoras, como Francia, Alemania o los países nórdicos.

Las ventas por internet en España este año alcanzarán los 10.810 millones de euros y se llegará a los 12.810 millones en 2016. “Estos cambios en los comportamientos de los consumidores exigen una modificación profunda en las estructuras empresariales”, observa la responsable de Microsoft España, y “las compañías del sector tecnológico debemos acompañar a las empresas y ayudarlas en su evolución hacia la transformación digital. España debe sumarse cuanto antes a esta revolución, con la implantación de tecnologías como el big data, el internet de las cosas (IoT) o el cloud computing, que tienen un potencial sin límites”.

Las TIC son responsables del 40% de los aumentos anuales de productividad y generan casi la cuarta parte del crecimiento anual del PIB en Europa, resalta José Manuel Petisco, director general de Cisco España.

Pero para lograr un verdadero cambio de modelo productivo, “el Estado debe fomentar la I+D+i, el emprendimiento y las tecnologías, como las redes de alta velocidad o las ciudades inteligentes, y crear programas que incentiven la digitalización y la formación en el ámbito digital”.

En cuanto a las empresas, cree Petisco, “deben acelerar su transformación digital para competir en un entorno globalizado, adoptando las tecnologías que facilitan dicha transformación: cloud, big data, analytics, ciberseguridad y movilidad”.

En ese contexto se incluyen los objetivos fijados en la Agenda Digital para España 2020, que contemplan duplicar el gasto público anual total en I+D de las TIC en ese año. Pero las empresas son aún más ambiciosas y la patronal Ametic ha reclamado en diversas ocasiones un mayor compromiso con la economía digital, de forma que se adelante el cumplimiento de los objetivos al año 2018, tal y como han hecho Alemania o Francia.

Para darnos cuenta de la importancia de esta apuesta, en Cisco recuerdan que el sector TIC representa en torno al 6%-7% del PIB español y, según el Ministerio de Industria, en 2025 será el segundo mayor contribuyente, solo superado por el turismo.

De hecho, Boston Consulting Group calcula que el aporte de internet al PIB español será de aproximadamente 63.000 millones de euros en 2015. No obstante, mientras la inversión en TIC de empresas de EE UU frente a la UE era un 20% superior en el año 2000, ahora es del 50%, indica Ametic.

Desafíos
Pero hay aún más datos. Fran Ruiz Antón, director de políticas públicas de Google, cita un informe de McKinsey que concluye que internet y la economía digital son los responsables del 21% del crecimiento del PIB en los últimos cinco años en los países desarrollados. “Eso nos da una idea de la importancia que tiene impulsar y facilitar la economía digital”, afirma.

El responsable de Google cree que para lograrlo es necesario acometer tres grandes desafíos en España: mejorar la formación para las nuevas profesiones ofertada –la Comisión Europea calcula que en 2020 habrá en Europa 900.000 puestos de trabajo en el ámbito digital que no se podrán cubrir por escasez de profesionales preparados para ocupar esas posiciones–; la colaboración entre las Administraciones y las empresas privadas para digitalizar las pymes, y facilitar el emprendimiento poniendo los medios necesarios para generar un ecosistema favorable. Se trata de tres áreas en las que Google trabaja mediante programas específicos.

El dato

En el año 2020 el universo digital alcanzará un tamaño de 44 zettabytes de datos, es decir, según explican desde IBM, el equivalente al contenido de un vídeo de alta definición con una duración de 1.600 millones de años.

En opinión de Antón, la gran oportunidad que tenemos por delante se llama mercado único digital, que puede generar mucho más empleo y potenciar el crecimiento del PIB. “Si Europa y España lo afrontan con una visión global y alejada de proteccionismos del pasado, este reto hará posible que nuestra economía crezca y que España y Europa puedan competir con otras regiones que, de momento, lo están haciendo mejor que nosotros. Para eso, los Gobiernos deben pensar en favorecer a los usuarios y no a los campeones nacionales, que es lo que en ocasiones hacen”.

Para Cisco, las redes que soportan los millones de conexiones entre personas, procesos, datos y objetos en la nueva fase de internet en la que todo estará conectado (que denominamos internet de las cosas) son la base de la transformación digital, por lo que el Estado debe facilitar aún más el despliegue de redes de nueva generación tanto fijas como móviles (liberando espectro y aportando incentivos fiscales), cumplir con los requisitos de la Agenda Digital Europea y avanzar hacia el mercado digital único.

Según el Banco Mundial, cada vez que un país desarrollado sube la adopción de banda ancha un 10%, el PIB crece un 1,38%

Para la presidenta de IBM, las nuevas formas de relación están basadas en redes sociales, dispositivos móviles y sensores en los objetos, que crean una gran huella digital (de millones de gigabytes de datos diarios). “Este universo de información tiene un gran valor”, asegura. ¿Cómo extraer ese valor? Mediante las tecnologías analíticas y, particularmente, la computación cognitiva como el exponente más avanzado de todas, “que son las herramientas que convierten al universo digital en el nuevo recurso natural de la sociedad del siglo XXI”.

 

Cinco Días.

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