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Jueves, 7 de julio de 2016

Elige protector de pantalla para tu móvil,

«Si algo puede salir mal, saldrá mal». El mundo de los smartphones no se libra de esta popular ley de Murphy, y menos aún cuando nuestro recién estrenado móvil cae sin control al suelo sin poder resistirse a otra fatídica ley, la de la gravedad. Sudores fríos, pulsaciones aceleradas... muchos usuarios habrán padecido en primera persona estas sensaciones cuando hayan visto caer su flamante iPhone 6 Plus o hayan golpeado involuntariamente su Motorola Moto G. El azar no entiende de gamas altas o bajas.

Reconozcámoslo. La protección total de nuestros smartphones (con la inversión que conllevan) de caídas, golpes y todo tipo de arañazos es una utopía, especialmente si tenemos en cuenta que se han convertido en auténticas navajas suizas que llevamos con nosotros a todos lados. Y, además, en muchos hogares a menudo se añaden factores de 'riesgo extra', caso de los niños, para quienes nuestros dispositivos son auténticos imanes gracias a esas coloridas pantallas con las que pueden interactuar a su gusto.

 

 

La pantalla, parte frágil

Los fabricantes de móviles son conscientes de que la pantalla es parte más frágil de un terminal y por ello desde hace varios años incorporan por defecto todo tipo de tecnologías (Dragontrail, Gorilla Glass, etc.) para dar un plus de protección a sus dispositivos. Sin embargo, son muchos los usuarios que no se conforman con este tipo de refuerzo (que en algunos casos resulta más que suficiente) y tienden a incorporar protectores de pantalla extras a sus terminales.

La solución más común hasta la fecha han sido los protectores de plástico, pequeñas y finas láminas que se pegan a nuestros terminales. ¿La parte positiva? Cuentan con un pequeño grosor (0,1 mm), sirven para proteger de pequeños arañazos y ralladuras y son, además, muy económicos (no pasan de los dos euros). ¿Lo malo? Al tacto resultan menos agradables, su colocación es muy laboriosa (si queremos acabar con las burbujas) y, lo que es más importante, apenas protegen nuestros smartphones de golpes y caídas.

Los protectores de gel o los antihuellas también se han postulado como posibles alternativas. Eso sí, no son muy conocidos aún y el tacto que ofrecen puede no convencer a los usuarios más exigentes. Aunque son muy resistentes, un punto en contra es su precio, ya que suele ser superior al de otras propuestas. Para gustos, los colores.

 

 

Protectores de cristal templado.

Hoy por hoy los protectores de cristal templado se han puesto de moda. Ofrecen un mejor tacto, transmiten correctamente la luz, son antirreflejos, su colocación es mucho más sencilla y, sobre todo, la dureza de la lámina protege mucho más nuestros terminales. Eso sí, su grosor (de hasta 0,5 mm.) puede convertirse en un hándicap para muchos, habida cuenta de que físicamente se nota en el manejo diario y muchos usuarios son partidarios de eliminar todo tipo de accesorios (fundas, protectores, etc.), en pos de convertir el móvil en un gadget lo más manejable posible.

Sea como fuere, los protectores de cristal templado se han convertido en una gran alternativa a los de plástico aunque, eso sí, no garantizan en todos los casos que nuestras pantallas vayan a salir indemnes de una mala caída. Eso dependerá de las circunstancias, de la fuerza del golpe, de la altura de la caída... Y, cómo no, de Murphy.

 

www.elcorreo.com

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