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Lunes, 1 de agosto de 2016

Facebook, Apple y Google amenazan el negocio de la banca tradicional.

Lo advirtió Ana Patricia Botín, presidenta del Santander, hace meses: "El futuro ya no es lo que era". Después fue su homólogo en el BBVA, Francisco González, quien lamentó que "la industria bancaria se ha quedado obsoleta". Y les han acompañado voces del sector en todo el mundo. El temor es generalizado: junto a las fintech, las gigantes de la tecnología amenazan el negocio de entidades tradicionales con novedosos sistemas de pago, servicios de préstamos o sociedades de inversión.

 

Facebook, Apple o Alphabet "cada día tienen mayor apetito por ampliar sus líneas de negocio aprovechando su gran imagen de marca y sus capacidades en cuanto a recursos tecnológicos y financieros", explica Rodrigo García de la Cruz, director del programa de innovación y tecnología financiera del IEB, en la introducción del III Ránking anual de competidores del sector financiero.

Uno de los sectores que amenaza el "apetito" de estos gigantes es, efectivamente, el bancario, que, según señala el también vicepresidente de la Asociación Española de Fintech e Insurtech, "cada año sufre un incremento de competidores". "La creciente proliferación de los pagos a través de Internet y del móvil está cambiando la fisonomía de la industria en todo el mundo", incide PwC en otro estudio.

A las grandes de la tecnología, el informe elaborado por el IEB suma a PayPal -el abuelo de las nuevas startups financieras-, a las propias fintech y a los nuevos bancos digitales (Fidor Bank, Atom o Mondo) como los principales desafíos a los que se enfrenta la industria tradicional. Pero son Facebook, Apple y Alphabet los que cuentan con un potencial suficiente para amenazar cualquiera que sea el segmento en el que muestren interés.

El 'Uber bancario'

"Durante los últimos años varios sectores se han visto afectados por las innovaciones impulsadas por la reducción de las barreras de entrada y los costes de lanzamiento que ha hecho posible Internet", admite Fidelity International en otra publicación, en la que recuerda que "dos de los mejores ejemplos son el impacto de Airbnb en el sector hotelero y la guerra que libra Uber con las empresas de taxis".

"Ahora parece que llega el turno de la transformación a los servicios financieros", continúa la firma de inversión, y, según el informe del IEB, existe la posibilidad real de que "el Uber bancario pueda venir de una de las bigtech por el volumen de usuarios que tienen, sus recursos y la innovación que son capaces de desarrollar, adquirir e integrar".

A favor de Facebook, Apple o Alphabet interviene también la insatisfacción con los actores dominantes del sector bancario heredada de la crisis de 2008. Especialmente, entre los jóvenes.

Las primeras disrupciones

En la partida de ajedrez planteada por las bigtech ya se han efectuado movimientos premonitorios. Facebook puede operar en Europa como entidad de dinero electrónico tras recibir la autorización del regulador irlandés y permite enviar o recibir dinero a través de Messenger en Estados Unidos. Su objetivo más próximo es la prestación de "un servicio que permita a los usuarios acumular dinero en su propia plataforma y usarlo para realizar pagos y transacciones", detalla el informe del IEB.

"Esta incursión en el negocio de las transferencias bancarias a nivel mundial mermaría considerablemente las comisiones aplicadas por las entidades financieras en este tipo de operaciones", continúa el estudio, que aclara, eso sí, que "si se analiza el modelo de negocio de Facebook, parece seguro que no se ve atraído por la rentabilidad de la banca, pero la información obtenida por prestar servicios bancarios sería de gran valor para la venta de publicidad, su principal fuente de ingresos".

"No veremos un Facebook Bank o un Google Bank porque ninguna de las grandes tecnológicas está dispuesta a soportar el peso regulatorio", comenta Rodrigo García de la Cruz. Otro escenario se plantearía si "se dinamizara el entorno regulatorio", para lo que están haciendo lobby a través de la Financial Innovation Now, coalición conformada por Alphabet, Amazon, Apple, Intuit y PayPal.

Más allá de la barrera regulatoria, hay que tener en cuenta el riesgo que supone la creciente sofisticación de los criminales cibernéticos. Ambas razones hacen que, aunque Apple se convirtiera en un nuevo actor financiero en 2014 con el lanzamiento de Apple Pay, su irrupción se pueda ver más desde una perspectiva colaborativa que como una amenaza.

La aplicación de la compañía de la manzana permite pagar una compra en cualquier punto de venta que acepte pagos conctacless desde los iPhone y los Apple Watch. "Funciona como un servicio de intermediación que une al cliente, la entidad financiera y el negocio", incide el informe del IEB. "No parece que el objetivo de Apple sea entrar a competir en los negocios bancarios", concluye.

El 'universo' Google

Google sí ha demostrado una clara intención de adentrarse en el sector financiero. "El talento, la tecnología y el capital que acumula, unida a la gran cantidad de información que posee de los usuarios" son las principales ventajas de la tecnológica, según Rodrigo García de la Cruz. La reestructuración que llevó a cabo en agosto del año pasado englobando todos sus negocios bajo el paraguas de Alphabet fue una inapelable declaración de intenciones.

Actualmente, el conglomerado tecnológico cuenta con el servicio de pago Android Pay, el monedero virtual Google Wallet y permite el envío y la reclamación de pagos a través del correo electrónico Gmail en EEUU y en Reino Unido. Su brazo inversor, compuesto por Google Venture y Google Capital, están realizando fuertes inversiones en empresas fintech. Tiene, además, licencia bancaria en Holanda que aún no ha utilizado y realiza préstamos en Estados Unidos y Reino Unido a pequeñas y medianas empresas para que compren espacios de publicidad en su buscador.

 

El Economista.

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