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Escribano
Jueves, 23 de febrero de 2017

El 20% de los trabajadores tiene incentivos a la asistencia

La reforma que introdujo el Gobierno para combatir el absentismo en la Administración no ha tenido un traslado masivo al sector privado. Frente a la reducción de sueldo que se aplica a los funcionarios los primeros días de baja, las empresas lo que han hecho es dejar de completar el salario de sus trabajadores cuando están enfermos, si bien las que ya lo tenían no lo han suprimido. Además, todavía persiste un nada despreciable 20% de convenios que incluyen incentivos a la asistencia.

 

En España apenas hay estadísticas que midan el absentismo laboral. Lo incluye entre sus variables la encuesta de costes laborales que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) y sobre todo en el ámbito privado es la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (Amat) el organismo que publica periódicamente cifras sobre el porcentaje de empleados que no acude a su puesto de trabajo y el coste que ello representa para las empresas y el conjunto de la economía.

 

El último informe de Amat disponible, correspondiente a 2016 aunque con cifras aún provisionales, constata cómo el año pasado volvió a registrarse un significativo repunte del número de procesos de baja por incapacidad temporal o enfermedad común. Esta asociación estima que el ejercicio cerró con más de 4,5 millones de bajas iniciadas, lo que representa un incremento del 16,40% respecto a 2015. Históricamente, tanto las empresas como las mutuas han venido denunciando el elevado coste que tiene que asumir la economía por el absentismo laboral. Para el año pasado, Amat calcula que el gasto en prestaciones económicas ascendió a más de 5.700 millones de euros, un 12,4% más que doce meses antes.

 

El coste directo para las empresas se calcula en 5.498 millones, mientras que el coste de oportunidad en términos de producción de bienes y servicios que se dejaron de fabricar superó los 64.600 millones. De esta manera, el coste total está previsto que rebase los 75.800 millones, un 23,6% más que en 2015.

 

Cinco días

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