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Escribano
Miércoles, 20 de junio de 2018

Destopar la cotización costaría más de 4.400 millones a empresas y empleados

Entre las medidas que baraja el Gobierno para aumentar los ingresos de la Seguridad Social y hacer así sostenible el sistema de pensiones está la eliminación de los topes de las bases máximas de cotización (lo que se conoce en el argot laboral como destope de máximas).


El pasado lunes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apostó por esta medida para incrementar los recursos de la Seguridad Social y también así lo estudiaron ayer en el seno de la Comisión parlamentaria del Pacto de Toledo que analiza la reforma de las pensiones.


Pero ¿qué supondría eliminar estos topes de cotización? Actualmente, los empresarios y los trabajadores aportan a la Seguridad Social el 28,3% del salario de cada trabajador –el 23,6% lo abona el empresario y el 4,7%, el trabajador–; es lo que se denomina cotización por contingencias comunes. Y lo que se recauda con dicha cotización–algo más de 10.000 millones de euros cada mes– conforma la principal fuente de financiación del sistema de pensiones. No obstante, este tipo de cotización del 28,3% no se aplica a la totalidad de los salarios de los trabajadores, sino que tiene un suelo mínimo y un techo máximo que cada año fija la ley.


Así en 2018, la base mínima de cotización de los trabajadores asalariados está fijada en 1.199 euros y la máxima en 3.751,20 euros al mes (poco más de 45.000 euros anuales). De esta forma, toda la parte del salario que ahora mismo supere dichos 45.000 euros no cotiza a la Seguridad Social. Esto es, ni el empresario ni el trabajador aportan nada por las cantidades que exceden.


En contraprestación, las pensiones máximas también están topadas, de forma que no pueden superar un límite que también se fija cada año por ley. En 2018, la pensión máxima es de 2.580,1 euros al mes. Lo que propone el nuevo Gobierno socialista es eliminar dicho tope máximo y que empresarios y empleados coticen por la totalidad del salario que perciben.


En términos monetarios, solo aplicar el tipo de cotización del 28,3% a la parte de los salarios que ahora no cotiza supondría elevar la recaudación de la Seguridad Social en 4.400 millones de euros anuales. O lo que es lo mismo, esta medida que persiguen los socialistas supondría elevar un 25%, en términos agregados, el coste laboral que se paga por aproximadamente el 15% de los trabajadores que están por encima de la base máxima y ganan, por tanto, 45.000 o más euros al año.


Desde el PP, su portavoz en el Pacto de Toledo y ex secretario de Estado de la Seguridad Social, Gerardo Camps, que citó ayer algunos de estos cálculos, alertó también de que este incremento del coste laboral recaerá plenamente sobre los trabajadores más cualificados (los que cobran más), lo que podría penalizar un cambio del modelo productivo. Asimismo, otras fuentes consultadas consideran que este aumento podría traducirse en un recorte de salarios de los más cualificados o en un ajuste de empleo de los que menos cobran para costear el encarecimiento de quienes ganan más.

 

Cinco Días

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