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José Carlos García
Martes, 30 de octubre de 2012

Cinco recomendaciones para negociar con éxito una oferta laboral en el extranjero

Son ya muchos los españoles que, ante la imposibilidad de encontrar un trabajo en su país, optan por buscarlo en el extranjero. Según los últimos datos del INE, más de un 21% de nacionales han salido de España en los nueve primeros meses del año.

Algunas de estas personas son movilizadas por sus empresas, mientras que muchos otros salen a buscar oportunidades de trabajo. Sin embargo, todos ellos tienen un reto común: enfrentarse a una oferta laboral en el extranjero. ¿Saben realmente qué factores han de tener en cuenta para negociar con éxito su contrato laboral y evitar así imprevistos?.

Ana Gazarian, CEO de Employee Movility Solutions (EMS), una de las mayores firmas mundiales de servicios relacionados con la movilidad internacional, asegura que “es importante mantenerse proactivos durante el proceso de negociación, así como evaluar, además de los aspectos legales y fiscales, el impacto económico y coste de vida del destino”. Para ello recomienda:

1) El primer trámite migratorio necesario es determinar si puede trabajar en el país de acuerdo con la norma de extranjería vigente. Una vez comprobado esto, es importante establecer quién tendría que realizar la tramitación de autorización de residencia y trabajo, si la propia empresa o el empleado por cuenta propia.

2) Pasado este primer proceso esencial, habría que revisar las condiciones bajo las cuales les van a contratar en el país y determinar la normativa aplicable con la que se vaya a regir el contrato para analizar las diferencias contractuales entre su país de origen y el de destino, en aspectos tan esenciales como: salario y extras, régimen de vacaciones, duración del contrato, indemnizaciones, categoría profesional, entre otros. En caso de que existiera un régimen de Seguridad Social, es determinante valorar qué cobertura se aplica y si existe convenio con España.

3) Evaluar tanto las fórmulas de compensación salariales, como los beneficios no salariales, especialmente el tipo de cobertura de seguros médicos –valorando aspectos como los tipos de restricciones o tiempos de espera-, planes de pensiones, o seguros de vida, incluyendo pólizas de riesgo o secuestro tan importantes en ciertos destinos. En caso de beneficiarse de un paquete de expatriación, tendríamos además que tener en cuenta si incluye mudanza, colegios, vehículos, viajes de regreso al país, o apoyo a la carrera y adaptación del cónyuge.

4) Informarnos sobre aspectos fiscales, conociendo fundamentalmente si los ingresos en virtud del contrato están grabados en el país de destino o en el de origen. Además, es importante asegurarnos de que utilizamos los mecanismos más adecuados para minimizar la gravosidad. En este sentido, una gran ventaja fiscal sería que el país de destino tenga convenio de doble imposición con España.

5) Se recomienda revisar aspectos monetarios del país de destino que puedan influir significativamente en las compensaciones, tales como las fluctuaciones de la moneda o la inflación –sobre las que se recomienda incluir una cláusula de revisión salarial-, o la política cambiaria. En Argentina, por ejemplo, uno de los destinos más frecuentes de los españoles, están viviendo una revolución cambiaria. Si el salario es percibido en pesos es improbable que se pueda sacar el dinero del país.

“Debemos asegurarnos de que aspectos tan importantes como estos sean negociados y figuren por escrito antes de partir al destino, ya que una vez que comencemos el trabajo, será mucho más complejo de gestionar”, asegura Ana Gazarian.

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