Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
iusTime
Martes, 28 de mayo de 2013

Más apoyo para fomentar el empleo juvenil

El desempleo juvenil en el conjunto de la Unión Europea es del 23%. Ocho Estados miembros se sitúan por debajo de esa cifra, dos registran tasas entre el 20% y el 30%, y cinco superan las tasas anteriores (Grecia, España, Irlanda, Portugal, e Italia). Ante esta situación, urge tomar medidas.

Diversos documentos tanto en el ámbito internacional como nacional han puesto el énfasis en la trascendencia que tiene resolver el desempleo juvenil como una variable estratégica de las sociedades occidentales, más allá de la coyuntura económica. 

El porcentaje medio de desempleo juvenil en la Unión Europea es del 23%: ocho Estados miembros se sitúan por debajo de esa cifra, dos registran tasas entre el 20% y el 30%, y cinco superan las tasas anteriores (Grecia, España, Irlanda, Portugal, e Italia). España tiene, junto con Grecia, el porcentaje más alto de desempleo juvenil y en el primer trimestre de 2013 la tasa de paro juvenil en nuestro país escaló hasta el 57,22%. 

En este sentido, Salvador del Rey Guanter, presidente del Instituto Internacional Cuatrecasas de Estrategia Legal en Recursos Humanos y coautor junto a su director, Fernando Moreno Piñero, del III Informe ManpowerGroup - Instituto Internacional Cuatrecasas, que analiza el desempleo juvenil, ha subrayado que “necesitamos articular cuanto antes un plan de choque para favorecer la experiencia laboral de los jóvenes: en el terreno educativo, favoreciendo las prácticas no laborales de estudiantes en las empresas, y en el ámbito del mercado de trabajo, potenciando las modalidades de inserción de los jóvenes”. Del Rey ha asegurado que “tenemos los instrumentos necesarios para ello, pero hace falta una mayor coordinación entre todos los agentes, integrarlos en una estrategia común y difundir estas medidas para darle el mayor alcance posible”. 

Raúl Grijalba, presidente ejecutivo de ManpowerGroup, ha destacado, que “el Informe pretende establecer un marco de diálogo entre la iniciativa pública y privada para seguir avanzando en la búsqueda y creación de medidas que palien la situación insostenible del paro juvenil. España no puede permitirse seguir desperdiciando el talento de los que se han preparado durante años, y que ahora se ven excluidos del mercado de trabajo. Nos afecta a todos, y todos debemos estar implicados en la orientación, el diseño y ejecución de medidas de apoyo y empleabilidad a los jóvenes de este país.” 

Diferentes posibilidades 

En el ámbito laboral se ha optado históricamente por contratos dirigidos a los jóvenes con la doble función, formativa y de inserción. Los contratos de trabajo en prácticas y para la formación vigentes desde hace tres décadas, con múltiples reformas, arrojan un balance insatisfactorio y son consideradas como modalidades “residuales” de contratación. El contrato de trabajo a tiempo parcial, a pesar de las sucesivas reformas, no ha cosechado el éxito que cabía esperar a la vista de la experiencia comparada. 

Respecto a las recientes medidas que ha puesto en marcha el Gobierno, se trata en su conjunto de medidas positivas que vienen a cubrir un vacío que al respecto se pudo detectar tanto en el RDL 3/2012 como en la Ley 3/2012, normas que, en comparación con los cambios que se introdujeron en temas como los despidos colectivos o la negociación colectiva, fueron excesivamente tímidas en el ámbito de la contratación. 

Los estímulos a la contratación introducidos por el RDL pueden dividirse en dos ámbitos. Por un lado, hay estímulos económicos, esto es, la previsión de bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social por contingencias comunes, sin alterar por ello la ordenación de la modalidad del contrato en sí que se estimula. Por otro, hay estímulos contractuales, separada o conjuntamente con los económicos, por los que se modifica algún elemento de la modalidad del contrato de trabajo, de modo que el estímulo estriba en la facilidad o flexibilidad en la utilización de esa modalidad contractual. 

Aunque prevalecen los estímulos económicos para fomentar el empleo juvenil en España, los “contractuales” son importantes, especialmente en lo que se refiere al nuevo contrato eventual cuya causa estriba en la falta de experiencia laboral del joven, convirtiéndose esta medida probablemente en la de mayor alcance de las contempladas por el RDL 4/2013.
iusAsesor • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress