El Registro de Impagados Judiciales (RIJ) se ha convertido en una herramienta fundamental para empresas y autónomos que buscan cobrar deudas impagadas de forma rápida y eficaz.
¿Qué es el RIJ?
El RIJ es una plataforma online que permite a los acreedores, a través de sus abogados, gestionar el cobro de deudas por importe superior a 50 euros que no sean discutidas por el deudor.
¿Cómo funciona el RIJ?
El proceso de reclamación a través del RIJ es sencillo y rápido:
- El acreedor envía al RIJ la información relativa a la deuda: importe, datos del deudor y acreedor, documentación que la acredite (facturas, albaranes…).
- El RIJ valida la información y los documentos.
- El RIJ requiere de pago al deudor, dándole un plazo de cinco días para pagar u oponerse.
- Si el deudor no paga ni se opone, se le incluye en el registro de morosos y se publica la deuda.
- Si el deudor persiste en su impago, el acreedor puede interponer una demanda judicial.
¿Qué ventajas ofrece el RIJ?
- Rapidez: El proceso de reclamación es rápido y eficaz, permitiendo cobrar las deudas en un plazo breve de tiempo.
- Eficacia: El hecho de que el deudor moroso figure en un registro de morosos lo incentiva a pagar la deuda.
- Bajo coste: El coste de la reclamación para el acreedor es de entre 30 y 40 euros (más IVA).
¿En qué casos puedo utilizar el RIJ?
El RIJ puede utilizarse para reclamar cualquier tipo de deuda superior a 50 euros que no sea discutida por el deudor, como por ejemplo:
- Facturas impagadas.
- Alquileres pendientes.
- Recibos de suministros sin abonar.
- Deudas derivadas de contratos de prestación de servicios.
¿Quién puede utilizar el RIJ?
El RIJ solo puede ser utilizado por abogados, quienes son los que tienen acceso a la plataforma.
El RIJ se ha convertido en una herramienta indispensable para empresas y autónomos que buscan cobrar sus deudas de forma rápida, eficaz y económica.


